Cayenne cuenta con una gran fama, y esto se debe a su campamento atípico : « Petit Camping de Jeff y de Cathy ».
Desde hace tres años, la pareja recibe en su jardín, a varios caminantes y visitantes todos los fines de semana.
Incluso, es indispensable reservar con anticipación porque a menudo se encuentra hasta el tope. ¿Cómo se explica este éxito? es muy sencillo, el secreto está en el acogimiento.
A nuestra llegada, las casas de acampar ya se encuentran instaladas. Al interior, también se han preparado los colchones y colchas. Jean-François, quien siempre lleva en la cabeza un sombrero, nos explica, con un hermoso y alegre criollo, cuales son nuestros lugares respectivos, y nos ofrece una refrescante bebida.
El lugar es muy tranquilo.
El jardín está muy bien cuidado, y muy bien decorado con hermosas flores y árboles frutales. Este jardín es su propio mérito ya que ha plantado todo lo que aquí se encuentra.
A solamente dos pasos de el campamento, se encuentra la casa familiar donde vive con su esposa, sus dos hijas y sus suegros.
Un humo se escapa de la cocina exterior : los caris ya se están preparándo desde hace un par de horas...
