Situada en el Noroeste de la isla, en el municipio de Sainte-Suzanne, en medio de los cañaberales, la cascada Niagara es un lugar donde se respira dulzura y tranquilidad. Es el lugar ideal para venir con la familia o en pareja, y disfrutar de un buen picnic.
La cascada se encuentra a solamente algunos metros del centro de la ciudad.. y parece dificil creerlo, sobretodo por la tranqulidad del lugar. Sin embargo, para poder llegar, hay que tener mucho cuidado de seguir los señalamientos que no siempre son muy visibles, sobretodo cuando la caña se encuentra muy alta. Si viene del centro de la ciudad, dirígase hacia la iglesia, en el ayuntamiento dé vuelta hacia la izquierda, y después basta girar en la intersección hacia la derecha para llegar a la cascada en unos minutos. El acceso es fácil, incluso en auto, el sendero ha sido totalmente arreglado y se puede llegar hasta las orillas de la cascáda.
El lugar es muy solicitado por las familias ya que el estanque es muy grande y poco profundo, además, la vegetación que rodea al río proporciona mucha sombra, y esto hace más placentera la visita. Incluso, si presta bien atención, verá a algunos platanos, podrá disfrutar del rico sabor de su fruta, si viene para disfrutar de un picnic... ¡ya no necesita llevar el postre !
Incluso, si le gusta la pesca, también podrá encontrar comida en este estanque, ya que sus aguas cuentan con muchos peces.
La cascada Niagara alimenta al río Sainte-Suzanne, y se le dió este nombre debido a que durante el periódo de ciclones, la cascada tiene mucha agua y algunos consideran que puede ser catalogada como la "hermana pequeña" de las celebres cascadas del Niagara en Estados Unidos. El espectáculo es grandioso, ya que la cascada cae desde una altura de 25 metros. Es un paisaje inolvidable, que todo turísta o visitante tiene que descubrir forzozamente.
