El Cabo Méchant (o Malo) es uno de estos tesoros escondidos bajo el verdor del Sur Salvaje. El carácter salvaje del océano contrasta la vegetación lujuriosa. Un ambiente apacible en medio de un paisaje mestizado.
Si hay un lugar que no puede dejar de conocer en el sur salvaje de la Reunión, es el Cabo Méchant. No se preocupe, el nombre no lo pone para nada en peligro. No provoca ni miedo, ni espanto. Todo lo contrario, el cabo méchant es un verdadero tesoro escondido bajo la vegetación lujuriosa, en pleno océano. Su nombre se debe al oleaje que pega fuerte en el acantilado, el cabo méchant representa a uno de los panorámas más espectáculares y característicos de la costa del Sur Salvaje.
En la entrada norte del municipio de Saint-Philippe, tiene que seguir la señalización mediante las flechas, sobre la RN2. Después de algunas curvas, un gran aparcamiento se encontrará frente a usted. A la derecha, el restaurante que tiene el mismo nombre, es el guardián de los lugares desde hace años. Al final del aparcamiento, una pequeña escalera permite una primera vista sobre el Cabo Méchant.
Por el lado izquierdo, podrá observar toda la mágia del lugar. Bajo un fabuloso bosque de vacoas, un dique en basalto negro se deja caer en el océano. El contraste es maravillos entre el verde de los vacoas, el negro de la roca volcánica y el azúl del océano.
Puede continúar el camino un poco más arriba y llegar hasta el quiosco, desde donde podrá disfrutar de una vista impresionante hacia el "arco natural" . Las olas, incesantes, parecen no cansarse jamás. Cuando el océano se enoja, el cabo se pone peor y se vuelve aún más… malo.
Pero esta maldad natural es realmente sin peligro– basta con tener cuidado y respetar las barreras – Le recomendamos descalzarse para sentir el contácto con el pasto, se soprenderá de sentir la sensación de confort, cualquiera diría que está caminando sobre una alfombra. Un poco más a la izquierda, la vegetación no ha invadido el área del volcán. El negro de la roca basáltica recuerda a los visitantes que el Pico de la Fournaise no está muy lejos.
Sobre el lado derecho del dique, una vista también muy impresionante espera al público. El arco natural parece más pequeño pero el ruido de las olas que se rompen aumenta las sensaciones de fuerza del océano. Basta con ir sobre el dique para comprender la potencia del océano Índico. Una vez que vuelve a subir, la calma y la paz regresan, bajo la naturaleza que inspira la tranquilidad. En este lugar, el pasto también es muy vasto.Para disfrutar plenamente del lugar, le sugerimos pasar el día entero y comer allí mismo. Las áreas de pic nics son unas de las más conocidas de la isla. Descubrirá el mestizaje de los colores intensos, que es una de las cosas más agradables de la Reunión.
Texto y fotos - Véronique Tournier
Diciembre del 2007
Si el nombre del Cabo "Méchant" (Malo) no le da miedo, no se soprenda de ver a orillas del acantilado, a un personaje bastante extraño. Se trata de Marie Lise. Es una pequeña dama, con cabellera grís y que a menudo trae en la cabeza una gorra. Esta pequeña dama no es para nada, una persona mala. Lo único que ella búsca, de la mañana hasta el anocher, es seguir a los turístas para transmitir « su mensaje ».
Más vale que los habladores no piensen que se trata de calumnias, su mensaje es demasiado confuso.Ya sea que uno hable de Dios, del diablo o de la madre naturaleza, en medio de un lugar tan tanquilo, cualquier discurso puede sorprender. Sin embargo, Marie Lise ahora forma parte del lugar. Se ha convertido al paso del tiempo, en una atracción más. Pero quédese tranquilo, así como el cabo no es malo, tampoco lo es ella, es simplemente un personaje extraño.
