Arruyado por el ruído de las olas de la costa salvaje Escuche bien... escuchará el ruído de las olas romperse contra el acantilado y cualquiera diría que es el sonído del "roulèr", un instrumento de música local. Y se escucha el maloya, star de la música reunionesa. Océano Maloya, el hotel merece bien este nombre.
Entre Saint-Pierre y Saint-Joseph, el hotel restaurante se sitúa en la puerta del sur salvaje de la Reunión, en Grand-Bois. En medio de un jardín tropical de 5 000 m2, a orillas del océano, el hotel Océan Maloya ofrece tranqulidad y bienestar. La alberca rodeada de palmears y de otras plantas exóticas es la felicidad de los huéspedes y de los clientes que vienen a comer. La mayoría de los búngalos dan hacía la piscina. Cada habitación ofrece también una vista maravillosa sobre el mar, el jardín o la piscina. Si la piscina no le llama la atención, los estanques naturales son accesibles por un pequeño sendero salvaje que desciende a través del acantilado. Lo mejor de todo es que el hotel Océan Maloya se encuentra a 5 minutos de la playa de Grande-Anse y a 10 minutos de la laguna de Saint-Pierre. El restaurante ofrece la cena ya sea en el salón principal, o en una terraza que dá hacía la piscina. Todos los fines de semana, el hotel propone espectáculos con cena bufet. La comida es internacional ya que cada noche tienen como tema un país... y no hablemos del ambiente que se crea al rededor de la piscina... ¡diversión garnatizada!. Texto : Laurène Mazier. fotos : Océan Maloya |