El 5 de febrero suena como el tañido fúnebre en el pueblo de la Plaine des Palmistes. Se le rinde honor a la Santa Patrona de los bomberos, Santa Agata, en el corazón de una fiesta donde se mezcla la religión, los bomberos y la diversión con los juegos mecánicos y la venta de productos locales.
Todo el año, los habitantes de la Plaine des Palmistes esperan con ansias el 5 de febrero. Durante un fin de semana, le rendirán homenaje a la Patrona de los Bomberos, Santa Agata. En algunas ocasiones, los habitantes aprovechan para hacer la fiesta el primer fin de semana de febrero.
La fiesta se celebra alrededor de tres ejes. El primero es enfocado a los bomberos que a través de demostraciones de ejercicios, y con un desfile, demuestran su destreza. El segundo eje es en la parroquia del pueblo donde se celebran misas el sábado (al rededor de las 5 de la tarde) y el domingo por la mañana.
Después de las oraciones del sábado por la tarde se lleva a cabo una procesión en la que los bomberos llevan las reliquias a Santa Agata, por ejemplo, enormes ramos de flores. El sábado por la tarde, se da una cena en honor a todos los bomberos por el municipio y la comunidad parroquial.
El domigno, comienza la jornada con una misa al rededor de las 10h00. Por la tarde, se hace la veneración de las ofrendas y reliquias con una benedicción del Sacramento Sagrado. El pueblo vive durante dos días en plena fiesta.
La fiesta de la Santa Agata es la fiesta de todo el mundo, pequeños y grandes y por eso se ofrece atracción para todo tipo de público : juegos mecánicos, venta de productos locales, lotería, etc…..
Nacida en el siglo 3, en el pueblo de Catana en la Sicilia, y de familia noble, Agata era de una gran belleza y honraba a Dios con fervor. Quintien, cónsul de Sicilia deseaba ante todo, casarse con ella, pensando que podría así ser más respetado, pero también gozar de la belleza y de la fortuna de su esposa. Pero la jóven no acepta. El consul, enojado, la envía a un lupanar, con el fín de que una cierta Aphrodisia la haga aceptar el matrimonio y que renuncie a su Dios. Pero esta no lo logra.
Entonces, el hombre decide mandar a Agata a la carcel e incluso la manda torturar. Agata pierde la vida, y en ese mismo instante, se suelta un terremoto en la ciudad.
Un año después de su muerte, el celebre volcán Etna entra en erupción, dirigiendo su lava hacia Catana. Los habitantes se protegen detrás del velo que cubre la sepultura de Agata y como por milagro, la lava se detiene, protegiendo la ciudad.
Desde entonces, se invoca su nombre para proteger a la ciudad de los terremotos y temblores, y de las erupciones volcánicas o incluso de los incendios. Es la Santa Patrona de los Bomberos.
Véronique Tournier
