Existe en Saint-Paul un lugar mágico, una verdadera joya natural, se trata de su estanque, reserva de biodiversidad y de riqueza excepcional. Es un estanque que era urgente preservar. Afortunadamente, desde el 2 de enero pasado, se ha empezado a proteger, con la creación del decreto de la « Reserva natural nacional del Estanque de Saint-Paul ». Le proponemos una visita a través de este reportaje.
Cada vez, el esfalto hace más vasto su territorio, olvidándo las leyes de la naturaleza. Es por esta razón, que la isla de la Reunión ha decidido protejer su patrimonio natural.
El estanque de Saint-Paul debe su nombre a una reserva natural nacional, y es un lugar en el que el aire fresco circula, podemos decir que es un pulmón de oxigeno. Es sobretodo, un lugar que debemos proteger si queremos que las futuras generaciones lo disfruten también.
Los reunioneses disfrutan plenamente de este estanque. Sobretodo en verano, cuando el calor es verdaderamente sofocante, la gente viene al estanque para disfrutar de la vegetación que refresca. Las familias vienen numerosas el fin de semana para pasar un momento agradable, así como los deportistas.
La reserva natural nacional del estanque cubre 447 hectáreas, y la casi totalidad se encuentra en « zona húmeda ». Cabe señalar que es un espacio particularmente propicio al desarrollo de las poblaciones animales y vegetales. Y es por esta razón primordial que hay que protejerlo.
151 especies de origen vegetal han sido repertoriadas, entre las cuales, vegetales endémicos cuya perennidad se encuentra estrechamente vinculada con las condiciones de vida en y alrededor del estanque, recubierto con aulagas y con papiro.
Hablamos de una vida frágil, sostenida por la alquímia que se forma entre el calor de la costa oeste y la humedad de la zona. Para continuar dentro de las cifras, podemos citar a 28 especies raras de pájaros, que frecuentan el lugar, para abastecerse de comida y refugio.
Podemos cruzar en las ciénagas, las garzas verdes, o las codornices de China, pollas de agua o incluso hasta el famoso "papangue", rapaz protegida y rara que se puede ver sobretodo en las alturas, en el camino hacia Cilaos o hacia la Plaine de Palmistes... y que decir de la variedad de peces e insectos endémicos, la reserva cuenta con una gran población que no hay que perturbar, bajo ningún pretexto.
Es el municipio de Saint Paul quien lógicamente se encargará de la gestión de la reserva natural. Será una vigilancia incrementada con el fín de evitar toda degradación irreversible. Hemos dejado muchas cosas suceder y ya no podemos perder más el tiempo
Georges,un acostumbrado del estanque, comprueba hoy la rareza de los "endormis" (nombre dado a este reptil por los habitantes de la Reunión) cerca de las orillas del estanque. Es un pequeño reptil que todos desean ver, y que pocas veces se puede ver, afortunadamente desde hace algunos años, se le protege. " Antes, había mucho más. En cada paso que uno daba, se encontraban por doquier, en el piso como en los árboles. Hoy en día, hay que buscarlos para poderlos admirar". Es un lamento.
Ya era hora de que se tomaran medidas en esta reserva natural, nos comenta George,se han cometido demasiados abusos y cazas furtivas. Ahora, toda persona que dañe la naturaleza, se verá castigada con severas multas y sanciones severas. Ya era tiempo.
Texto y fotos : Florence MERLEN
Enero del 2008
