Es en el poblado del Entre-deux que Jean-Marie Payet lleva a cabo la escultura y trabajo del basalto con el martillo y el buril, todavía de manera extraordinaria, a pesar de sus sesenta y cinco años. Este poblado es un patrimonio, con sus hermosas casas criollas, sus oficios de antaño, sus artistas y artesanos, es un lugar en el que debe pararse durante su visita del sur de la isla.
Es un artesano como pocos en la isla. Es originario de l’Ilet Furcy, camino hacia Cilaos. Lleva 20 años trabajando la piedra : « comencé en el año 62, y en aquella época había mucho trabajo, venían a búscarnos para trabajar en la construcción».
Se acuerda de los momentos dificiles que lo obligarón a instalarse en el Entre-deux : « veníamos a buscar las piedras aquí, en los torrentes de la Ravine Citron, y después teníamos que bajar y pasar el rio. Pero no había puente y las piedras se nos caían durante el trayecto»…
Desde hace treinta y cuatro años, toda su familia vive en la casa de Bras Long, en las alturas del poblado. Hoy día, Jean-Marie ya no construye edificios, pero aún continúa a buscar piedras, solo, en su moto, y tiene cuidado en tomar las piedras, de buena calidad y convenientes para el tipo de trabajo que va a realizar.
Molcajetes de todos los tamaños, molinos de maíz, de soya … tantos objetos de antaño, cualquiera diría que acaban de salir de un museo. La gran novedad, son los pisa papeles, que los hace cuadrados y pulidos. Todos se encuentran almacenados en un pequeño cobertizo después de haber sido pulidos a la esmeriladora. Humilde y discreto, el escultor cumple tranquilamente su obra.
Una vez escogjidas las piedras, el trabajo de precisión comienza. Con la ayuda de una sierra circular gruesa, nuestro hombre detalla la materia. Luego sentado en su banquillo de piedra, esculpe pacientemente al martillo y el buril.
Para ayudarle, utiliza pequeños compases simples de hierro y un bolígrafo. Eso es todo. Su fuerza se encuentra en sus manos ágiles y rápidas y sus pies, ya que sirven de tornos y de apoyo.
¡ Es un oficio de paciencia, para un molcajete hay que contar un día y para un molino de maíz hay que considerar una semana!
Como padre que es, y abuelo, no recomienda a sus descendientes seguir sus pasos : « es muy dificil, largo y tedioso, cada vez hay que ir más lejos en el rio para encontrar las piedras, yo siempre he disfrutado lo que hago porque siempre me ha gustado, pero para poder hacer este tipo de oficio, te tienen que gustar las piedras ».
Desde hace un par de años, la Oficina de Turísmo indica el camino para llegar, es pasando por el camino llamado "Chemin des Rêves" que se encuentra su casa y su taller.
Jean-Marie va a trabajar mientras pueda, por pasión pero también por necesidad : « es necesario trabajar para vivir ya que en este tipo de negocio, la pensión no existe, uno se las tiene que arreglar » nos dice con una voz tranquila. Todos los años, participa en diversos salones artesanales como el de Expo Bois en la Rivière Saint-Louis o el salón « fait main ».
Informaciones PrácticasTiene que dirigirse al Entre-deux (salida entre Saint-Louis y Saint-Pierre) en el poblado, tomar la dirección de Bras Long y después, seguir las indicaciones. |
Texte et photos : Fanny Peroz
Octobre 2007.
