Isla de la Reunión

¡ Bienvenidos !
 Conectarse
  Jueves 4 de diciembre del 2008   06:31
     Encontrar en nuestra guía
FR
ES
EN
CN
Su guía turística
Isla de la Reunión

29 de enero del 2006 Año Nuevo Chino : La Reunión celebra el año del perro

Nuevo ano chinoEn la Isla de la Reunión, la comunidad china se prepara para celebrar el año nuevo. En general, la fiesta se celebra al rededor del 2 de febrero. En realidad, la fecha se impone en función del calendario lunar chino.
Este año, el honorado es el perro. La mayoría de las festividades se llevarán a cabo el fin de semana del 28 y 29 de enero del 2006.

Es la ocasión para las familias de reunirse y disfrutar de una rica comida.
Aprovechan para repartir a las personas más grandes y a los pequeños, dinero en un sobre rojo que les traera felicidad y suerte, todos esperan el año nuevo con ansiedad. Antes se pensaba que si uno permanecía despierto toda la noche, esto daría larga vida a los padres. Por esto también, se hacen fuegos artificiales lo cual ilumina la velada. Es un ritual que festeja la llegada de nuevo Dios del año nuevo. Al día siguiente, es curioso ver como todas las calles de la Reunión están tapizadas del color roja, los restos de los fuegos artificiales.

Cuatro días para celebrar

Nuevo ano chinoUna de las actividades más populares de esta fiesta es sin lugar a dudas, el baile del dragón y del león.El miedo que estas bestias transnmiten se supone que harán espantar a los espíritus maldosos. Los bailarines nos dan un espectáculo sorprendente.
Las festividades del año nuevo chino duran 4 días. El objetivo del primer día es rendir homenaje a los antepasados, y a los dioses. El segundo día se reserva a las mujeres recien casadas. Regresan a la casa familair. Según una leyenda, el tercer día es el día en que los ratones casan a sus hijas. La noche anterior, la gente se acuesta temprano para permitir a los ratones llevar a cabo este evento. El cuarto día, el entusiasmo comienza a disminuir. Por la tarde, se preparan ofrendas para recibir al Dios en la casa principal que regresa de un viaje celeste. Este regreso marca también el final de una libertad sin vigilancia divina, como lo revela un viejo proverbio chino: « nunca es demasiado temprano para correr a los dioses, ni demasiado tarde para pedirles que regresen ».

L.M